La tendinitis del mano de los rotadores representa el 65 por ciento de las causas que producen dolor de hombro. El mango de los rotadores  está constituido por los músculos supraespinoso, infraespinoso, redondo menor y subescapular. Para llegar desde su origen en el omóplato hasta su inserción en el húmero tienen que pasar por el estrecho túnel formado por el acromión y el ligamento acromiocoracoideo

 

Al realizar movimientos de antepulsión y abducción del brazo se origina un estrechamiento entre el troquiter y el arco coraco-acromial, quedando entonces el manguito de los rotadores pinzado. El tendón que primero se afecta es el del supraespinoso. Aunque al principio del proceso hay diferencias en los movimientos en función del tendón afectado, poco a poco se van afectando los tres tendones.

El conflicto de espacio es aun mayor si además existen factores anatómicos que favorecen la disminución del espacio como son un espolón acromial, acromion con osteofitos o engrosamiento del ligamento acromiocoracoideo.

La presentación del cuadro suele ser aguda, tras un sobreesfuerzo en pacientes jóvenes o crónica en pacientes mayores con un curso más insidioso y frecuentes dolores nocturnos.

En las primeras fases de la inflamación el tendón presenta edema y hemorragia, para luego aparecer fibrosis de la bursa subacromial, pudiendo terminar en degeneración del tendón con rotura del tendón.

El paciente presenta un dolor en la cara anterolateral del hombro y en la región deltoidea, con el típico signo del arco doloroso: aparece dolor a la movilidad activa y contrarresistida entre los 70° y  120º de abducción del hombro.

Entre las maniobras de movilidad activa contra resistencia que evidencian una tendinitis del manguito de los rotadores se encuentran:

- Prueba de Patte: explora e infraespinoso. Partiendo de una abducción de 90º y 30º de antepulsión se pide al paciente que realice una rotación externa contra resistencia.

- Prueba de Jobe: explora el supraespinoso. Con el hombro en antepulsión a 30º el codo extendido y totalmente pronado, se realiza una abducción del hombro contra resistencia.

- Maniobra de impigement: explora el supraespinoso. Con la mano sobre el hombro sano contralateral, el paciente realiza una elevación del codo contra resistencia.

- Prueba de Gerber: explora el subescapular. El paciente coloca su mano en la espalda con el codo a 90º, el paciente separa la mano de la espalda contra resistencia.