El tendón es una estructura de tejido conectivo denso que tiene origen en la hoja blastodérmica media (mesodermo) y está conformado por fibras colágenas tipo I, de disposición longitudinal, paralelas al eje y de diámetros diversos. También se observan fibras transversales y algunas elásticas.

 

Las fibras se disponen en haces envueltos por una cubierta conjuntiva, entre ellas se encuentran células alargadas de naturaleza fibroblásticas con un núcleo redondo, un citoplasma con un desarrollado aparato de Golgi y una membrana celular en contacto con fibras colágenas. Estas células denominadas tendinositos son capaces de elaborar matriz intercelular, especialmente colágeno.

La irrigación es rica y se produce a través de capilares que proceden del músculo, del hueso o del tejido conjuntivo laxo que lo envuelve. Los haces al no penetrar ejecutan la nutrición a distancia. Por su parte la riqueza que existe de corpúsculos neurotendinosos de Golgi alojados entre las fibras colágenas producen un influjo propioceptivo importante.

La disposición arquitectónica de un tendón varía según pertenezca a un músculo largo o corto. En el primer caso la fibras adquieren forma en espiral cuando están en reposo, en cambio en el caso de músculo corto es en paralelo, disposición que también adquiere el tendón del músculo largo cuando este se contrae y tracciona. El espiralado permite que la contracción traccione en forma suave y paulatina. En músculos anchos como en el caso de aponeurosis la disposición es en enrejado. 

En cuanto a su cobertura el tendón es envuelto por una vaina constituida por una lámina sinovial que presenta dos hojas: una interna, el epitenón, que se une al tendón a través de tejido laxo y una externa, peritenón, que se une a estructuras vecinas, esta última presenta en medio un pliegue, mesotenón, por el cual transcurren los vasos nutricios.

Anatomía y biomecánica del músculo supraespinoso

Anatómicamente el músculo supraespinoso tiene su origen en los dos tercios internos de la fosa supraespinosa del omóplato para dirigirse hacia fuera y abajo hasta la faceta superior del troquiter del húmero. En el trayecto se relaciona por detrás con la espina de la escápula y el acromión, por delante con la apófisis coracoides y por arriba con el ligamento acromiocoracoideo formando un anillo rígido inextensible, dando lugar a una corredera por donde discurre el tendón y que es responsable de un gran número de patologías.