La epicondilitis medial es una tendinitis del codo que aparece por exceso de uso del músculo flexorpronador, lesión que aparece en su punto de inserción en el epicóndilo del húmero. También es llamada "codo de golfista" por presentarse con frecuencia en estos deportistas.

 

 

La epicondilitis medial suele ir asociada a la epicondilitis lateral, mucho más frecuente, que también recibe el nombre de "codo de tenista", que afecta a las inserciones musculares de la parte lateral del codo.

En ambos tipos de epicondilitis el dolor puede aparecer a nivel de la inserción muscular en el hueso del codo o se puede irradiar hacia los músculos del antebrazo y ocasionalmente hasta la muñeca.

La epicondilitis medial

La epicondilitis medial afecta primariamente a los músculos flexores/pronadores del brazo que tienen su origen en el epicóndilo anterior medio (pronador redondo, flexor radial del carpo y palmar largo). A veces, la epicondilitis media afecta también al músculo flexor cubital del carpo y al músculos flexor superficial de los dedos. El estrés repetitivo en el epicóndilo ocasiona la tendinitis aguda que puede degenerar en tendinosis en su forma crónica al no poder cicatrizar la lesión primaria en el tendón afectado. La tendinosis se caracteriza por la presencia de tejido de granulación, fibrocartilaginoso y fibrovascular, microfragmentaciones del tendón, calcificaciones y necrosis

Por su parte, la epicondilitis lateral es un proceso inflamatorio debido a una lesión en el origen del músculo extensor radial del carpo que afecta a la bolsa humeral, periostio y ligamento anular. Se cree que se debe a una hiperplasia angiofibroblástica al producirse microdesgarros y cicatrices en el origen del músculo.

En ambos casos, la lesión se debe a un exceso de uso, usualmente al practicar algún deporte durante varias horas al día. La mayor incidencia se presenta en los deportistas si bien afecta a la población en general en un 1-3tanto por ciento. Afecta con mayor frecuencia al sexo masculino entre 30-50 años y con preferencia el brazo dominante, siendo raramente bilateral. Por otra parte, también constituye una patología laboral y puede encontrarse en obreros que realizan esfuerzos repetidos, construcción, jardinería, carpinteros, leñadores, los que trabajan con máquinas neumáticas vibratorias o aquellos que martillean plancha de acero o calderos. Es muy frecuente las amas de casa siendo su causa desencadenante el cargar bolsas pesadas o el trabajo de limpieza.

La epicondilitis medial se presenta con dolor en el epicóndilo medial, dolor que empeora cuando se realizan actividades que suponen la pronación/extensión de la muñeca, como por ejemplo al estrechar la mano. En la epicondilitis lateral se observa un área de inflamación distal en 5 a 10 mm en el epicóndilo lateral, justo en el punto inserción del músculo extensor radial del carpo. Progresivamente puede aparecer dolor en reposo con paresia antiálgica por inhibición refleja y signos de rigidez matinal que aumenta con la presión local sobre el epicóndilo, por la extensión activa de la muñeca y por su flexión pasiva. La prueba de Thompson es utilizada para la valoración del dolor de epicondilitis. Si el dolor es positivo con resistencia en 2º metacarpo corresponde a un lesión del extensor corto del carpo. Si en cambio, el dolor se reproduce cuando se aplica la resistencia en las articulaciones interfalángicas, la lesión será patognómica del extensor común dedos

El diagnóstico es eminentemente clínico, siendo las radiografías generalmente negativas, aunque en vista oblicua de 45º se pueden encontrar calcificaciones, erosiones y fragmentación del epicóndilo, espolones óseos a nivel de la apófisis coronoides del cúbito.

En la resonancia magnética puede verse en ocasiones un incremento de la señal en el tendón del músculo extensor común, y una pequeña acumulación de líquido rodeándolo, debido a los cambios inflamatorios y ligero edema.

* Imposibilidad de sostener el brazo en ciertas posiciones.

* Dolor o aumento de la sensibilidad en el hombro.

Los síntomas de la tendinitis pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Siempre consulte a su médico para el diagnóstico.

¿Cómo se diagnostica la tendinitis del hombro?

Además del examen y la historia médica completa, los procedimientos para diagnosticar una tendinitis del hombro pueden incluir un examen de rayos X ( examen de diagnóstico que utiliza rayos invisibles de energía electromagnética para producir imágenes de los tejidos internos, los huesos y los órganos en una placa).