Las patologías del hombro son de las más frecuentes tanto en medicina del trabajo como en Atención Primaria, traumatología, reumatología y rehabilitación.

1. Lesiones del manguito de los rotadores

El manguito de los rotadores es una unidad funcional del hombro formado por diversos músculos (supraespinoso, infraespinoso, redondo menor y subescapular). Es fundamental para mantener centrada la articulación cuando elevamos el brazo.

Si se rompe (foto abajo a la derecha), esta función se pierde y en individuos activos es conveniente repararlo.

patologia de hombro

Otra patología frecuente es la calcificación del supraespinoso cuya formación suele ser de origen desconocido y no suele asociarse a rotura del tendón

Cuando a pesar de las infiltraciones y el tratamiento rehabilitador, la calcificación no se disuelve, puede ser necesario extirparla artroscópicamente como vemos en la imágen.

2. Inestabilidad de hombro

Engloba dos cuadros clínicos diferentes, la luxación recidivante de hombro y la laxitud de hombro. La primera representa el típico caso de episodios repetidos de luxaciones de hombro (más de dos). Suele ocurrir en gente joven y deportistas, por lo que su reparación no debe diferirse cuando ha ocurrido la segunda luxación debido a que, a medida que se producen, se van desarrollando lesiones más graves. Según cada caso, puede repararse mediante artroscopia o por cirugía abierta, dando ambas muy buen resultado (5-8% de reluxaciones), si bien nosotros realizamos un 95% de procedimientos por medio de artroscopia.

La técnica artroscópica (foto esquema artroscopia de hombro) consiste en el anclaje y sutura con nudos deslizantes del rodete al borde anterior de la glenoides (es lo que denominamos lesión de Bankart). Se muestra una imagen de las suturas por medio de visión artroscópica.

En cuanto a la laxitud de hombro, suele producirse en mujeres jóvenes e hiperlaxas (muy flexibles), que sufren fenómenos de subluxaciones (les suena el hombro y les produce dolor). En estos casos primero intentamos tratamiento rehabilitador para fortalecer la musculatura periescapular y, en caso de no mejoría, planteamos la cirugía (artroscópica casi siempre).

3. Artrosis glenohumeral y fracturas

En casos de secuelas de fracturas, enfermedades reumáticas (artritis reumatoide, etc), metabólicas, etc., el cartílago articular se destruye y puede ser necesaria la actitud quirúrgica. En casos más favorables, se puede realizar una artroscopia de limpieza y desbridamiento para alargar la "vida" de la articulación. Cuando la destrucción es más severa sólo cabe la colocación de una prótesis de hombro, cuyo diseño actualmente es muy preciso tanto para fracturas como para enfermedades reumáticas.